Cada uno elige su forma de vivir

Cada uno elige su forma de vivir
La forma de vivir de algunos es el baloncesto, de otros el tenis, el fútbol o el atletismo... pero yo no tengo una forma de vivir, mejor dicho, mi vida es la natación

jueves, 28 de mayo de 2015

El trabajo de un francotirador

Bueno, sé que esto no es un deporte, pero como me encanta este tema me parecía interesante colgar esta entrada, así que espero que la disfrutéis. (Las próximas entradas supongo que serán todas de deporte salvo si hay alguna excepción como esta). Lamento que sea tan larga:

Las palabras de Carlos Romero, francotirador de 27 años, son tan implacables como las balas de su fusil Accuracy:
 "¿Qué sentí al disparar por primera vez a alguien? No lo sé. Simplemente es parte del adiestramiento. Tú disparas y  simplemente es un blanco. No sientes nada".
El soldado viste el uniforme de camuflaje de los tiradores de élite y una gruesa capa de pintura caqui que tapa su rostro. Habla de los cinco meses que pasó en Afganistán como francotirador de la Infantería de Marina. Fue entonces cuando le tocó disparar:
-Al volver a la base, ¿tampoco sentía nada?
-Cada misión, si sale bien... Pues te enorgulleces de hacerla por tus compañeros. Y simplemente pasas a la siguiente.
-O sea, que no pensó que había disparado a alguien, sino que había protegido a su batallón.
-Si tienes que hacer un disparo, tú no piensas en la persona. Tú piensas en salvar a tus compañeros. Esa persona puede agredir a compañeros tuyos horas más tarde -dice Romero, que hoy se ejercita en el campo de maniobras de la Sierra del Retín, a las afueras de Barbate.
No hay remordimiento en las palabras del francotirador, pero tampoco arrogancia. El soldado Romero habla con plena naturalidad de su oficio. Igual que los panaderos amasan la harina, él abate al enemigo. Eso sí, realiza su trabajo con precisión exacta, como corresponde a un tirador de élite: "Parte del adiestramiento". 
El soldado Romero es uno de lo 60 francotiradores de la Armada, un gremio tan legendario como incomprendido. Muchos describen a los snipers como tipos fríos, despiadados, algo excéntricos: en definitiva, lobos solitarios que matan desde la distancia y purgan en soledad la memoria de sus víctimas.
A este retrato contribuyen películas como El Francotirador de Clint Eastwood, que se estrena en España el 20 de febrero. La película se basa en las memorias de Chris Kyle, el tirador de precisión más letal de la historia de EEUU, con más de 160 muertos en su curriculo. 
Los snipers no callan por vergüenza. Al contrario: son los primeros en reivindicar su oficio. Ellos no bombardean desde el aire sin preocuparse por los daños colaterales, como los operadores de drones, sino que ven a sus objetivos por el visor de su fusil. A veces les observan durante días, rodeados por sus hijos, y leegan a crear una rara empatía por sus víctimas. Luego llega la orden de apretar el gatillo. Y tienen que cumplirla.
-Estás, como mucho, a 800 metros del objetivo. Es un arma precisa, sin los efectos colaterales de tirar una bomba en medio de un pueblo.Sólo eliminas a la persona a la que hay que eliminar. Y sabes que, en cuanto hagas el primer disparo, el enemigo se te va a echar encima para liquidarte.

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